¿Qué actitud tomaría el que fuera diputado nacional tras las elecciones de marzo de 2008 y que renunció a la representatividad de la ciudadanía para ir al área de Relaciones con Europa, departamento que se crea para el nuevo fichaje, de Telefónica-Movistar con un salario de 1.000.000 €?. No sólo no estoy en contra de los mítines políticos sino que creo que pueden ser útiles, eso sí, anunciándose como tales; es inaceptable el gato por liebre, que se manipule un acto festero y que se falte al respeto a los abanilleros y abanilleras que, en mi opinión, esperan de un pregón ideas imaginativas, ilusionantes, llenas de alegría, confraternizadoras, que emocionen y que enseñen; no impidiendo a aquellos y aquellas agradecer, en todo caso, el solo hecho de intentarlo. Decepcionante, Eduardo Zaplana no demostró ni la personalidad ni la autonomía que se le podía suponer al repasar su vida política y su ocupación actual. No es cierto, como dice el periodista de La Verdad que el pregón fue “ameno” sic, sí que es cierto que la parte no contaminada del pregón fue “breve” y, añado yo, banal, que también se escribe con b de bostezo y que, en absoluto, “caló en el corazón de todos los presentes”.
Beneficio colateral: me pareció muy bien que el diputado nacional Arsenio Pacheco ejerciese de cortés anfitrión y presentase al señor Zaplana a la portavoz y a todos los miembros del Grupo Municipal Socialista. Por hacerlo en lugar de quien debía, doble reconocimiento.
Luis M. Álvarez Redondo

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